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Coccothrinax boschiana
Descrita tan recientemente como 1997, esta magnífica especie nueva crece exclusivamente en una cordillera de piedra caliza a una altitud de 200 m en el sudoeste de la República Dominicana, en la Península Barahona. En el lugar en el que la cordillera se baña en el Mar del Caribe, las palmeras crecen prácticamente al borde del agua, y ofrecen un magnífico escenario con el telón de fondo de las aguas cristalinas y una grandiosa vista a lo largo de la línea de la costa salvaje y escarpada. A pesar del impresionante escenario, las condiciones aquí son duras, calor insoportable, con escasa lluvia e incluso menos suelo, y sólo permiten que crezca un monte bajo espinoso adornado con cactus. Coccothrinax boschiana crece un tronco esbelto hasta aproximadamente 12 m de altura, revestido densamente de vainas de hojas fibrosas y duras. Las hojas son muy duras y rígidas, relativamente grandes para una Coccothrinax, de color verde amarillento a dorado por encima y un bellísimo blanco plateado por debajo. En cultivo, C. boschiana se adaptará bien a cualquier clima tropical y con temperaturas más cálidas, aunque el crecimiento en este segundo caso será bastante lento. Evidentemente, es una elección indiscutible para zonas de costa y una de la pocas palmeras azuladas que crecerán en los trópicos húmedos.
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